No es Nuestra Culpa: No votamos por Trump, Ni lo Ayudamos 

Pulse Orlando
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Por: Gricel M. Ocasio*/Publicadora de TRT—

El pasado fin de semana fue uno de caos total. Aquellos que tienen condiciones cardíacas quizás tuvieron que tomar más de sus pastillas para poder mantenerse bien. No los culpo.

Con el veto a inmigrantes y refugiados de siete países musulmanes el viernes, miles de protestas en los aeropuertos de la nación e internacionales, y la espera larguísima de oficiales y personas que habían recibido la luz verde para entrar al país, los Estados Unidos estuvieron irreconocibles para mí. He vivido la mayor parte de mi vida en esta nación. Nunca pensé que esto pudiera haber pasado.

El hombre a quienes los colegios electorales eligieron y llaman su presidente, ha sido un déspota, un tirano, un hombre sin escrúpulos hacia la humanidad de la cual uno pensaría forma parte. Pero, mientras más sucede, menos lo veo como a un ser humano. Disculpen las palabras. Tengo sentimientos encontrados al expresarme de esta forma, pero no sé qué más hacer o decir.

Si Trump no está mintiendo sobre la prensa (y mucha sí se lo merece), o se está mofando de reporteros, especialmente los discapacitados, o humillando a un Senador de Nueva York, Chuck Schumer, quién expresó con lágrimas su dolor por la humanidad por este veto proveniente de una nación que no suele actuar de esta forma ante los que buscan refugio político por persecución, cogiéndole los genitales a las mujeres, o abusando verbalmente de otros vía Twitter o viendo televisión, él no hace nada por los seres humanos, punto.

Su gabinete, compuesto de hombres caucásicos millonarios demuestra la forma de pensar de este hombre. Mientras hacía todo esto, el primer ministro canadiense, Justin Trudeau, les enviaba un mensaje de bienvenida a aquellos a quienes se les negaba la entrada a los E.U. Este feminista y humanitario canadiense, Trudeau, me recuerda a nuestro Presidente Barack Obama. Ambos hombres de una humanidad que no se aprecia en muchos. Ambos hombres que han dicho al aire vivo que son feministas, ante la burla de muchos otros. Ambos quienes tienen más humanidad y compasión en sus corazones que muchas personas juntas.

Y, aquí llego al caos emocional en el que nos tiene Trump. Un hombre cuyas esposas son inmigrantes, no quiere inmigrantes. Y, en caso de que no lo sepan, él no les vetó la entrada al país a las personas provenientes de países musulmanes con los que tiene negocios. ¡Claro que no! No dejó de pagar impuestos por 18 años porque es honesto. No ha mostrado sus impuestos, como cualquier otro candidato a la presidencia lo ha hecho por años de años, porque no le conviene. Ha mentido de lo que ha dicho y hecho y ¡con qué carisma lo hace! Y, quienes votaron por él o no votaron pues tenían coraje de que Bernie Sanders no ganó la candidatura del partido demócrata y decían odiar a Hillary Clinton, ustedes son los culpables de todo este revolú, como decimos los boricuas. Siempre dije que si Sanders hubiera sido el candidato, aunque mi candidata no hubiera ganado, le apoyaría.

Pero, como suele suceder, esas personas hablaron y juraron que nunca votarían por Hillary. Y, ahora aquí estamos. Muchas veces les dije a aquellos con los que tenía confianza, ¡“mira, piénsalo pues el tener a Trump como presidente sería caótico y horrible para la humanidad”! Nada les hizo cambiar de parecer. Y tampoco a aquellos que creían en las mentiras que decía Trump. Allá había latinos en la televisión, traicionando a sus hermanos inmigrantes, mujeres, hijas, hermanas, abuelas, a los seres humanos, todo porque iban a votar por Trump. Bueno, no se quejen. No tienen el derecho a quejarse. Hoy me siento molesta, tensa, y con ira porque esto se pudo haber evitado. Si votó por Trump, usted quien lo sabe, o si le defendió frente a otros (también lo sabe) sabe que al quedarse callada/o otorgó, ya ve las consecuencias de sus acciones, directas o indirectas, son las mismas. En lugares remotos de Siria hay mujeres, niños, y familias completas siendo asesinadas por genocidio por los rusos y ahora por los americanos también. Esas personas que tampoco pueden entrar como refugiados al país porque Trump tiene alianzas con Rusia; esas son las muertes en las manos de muchos. Mi conciencia está limpia.

Recuerdo en el 2008, cuando no tanto estaba en riesgo, todavía mi candidata lo era Hillary. Al ella perder la candidatura, al principio admito que no quería votar por Barack Obama. Me sentí frustrada y pensé que a él le quedaban más años de juventud que a ella. Usé este razonar para explicar mi terquedad inicial. Pero, en el momento de la verdad decidí votar por el candidato demócrata. Decidí darle una oportunidad a Obama y no me arrepiento, ni me arrepentiré nunca. Ese hombre ha restaurado la fe en muchos de nosotros. Lo respeto y entiendo que su presidencia fue muy difícil, llena de discrimen, odio, y de un Congreso y Senado republicanos que desde el primer día que ganó, reportó la prensa Americana a través de CNN, ya habían planeado como deshacerse de él. Pero, no dejamos que eso pasara. Y, Obama es un ser humano como cualquier otro (bueno como la mayor parte, pues ahora con esta experiencia no sé qué pensar hacia otros a los que prefiero no mencionar), él no tuvo todas las respuestas, aunque muchos fueron súper negativos hacia él aún y cuando trataba de hacer lo mejor que podía ya que no tenía apoyo del Congreso consigo. Aun así hizo más por los derechos humanos de las mujeres, la comunidad LGBTT, el seguro de salud universal (Obamacare) y mucho más.

¿Qué trato de decir? Nada, absolutamente nada. Ya dije suficiente. Ahora, no hay ni portal de la Casa Blanca en español, no hay portal para la comunidad LGBTT tampoco. Hay sobre treinta y pico de estados interesados en quitarnos derechos de matrimonio y negarnos los servicios de sus negocios dadas sus creencias “cristianas” religiosas. Nunca escuché que Jesucristo amó a algunos o les dio de comer a unos y no a otros. Pero, esta es una nueva generación de cristianos que leen sus propias biblias y libros cristianos a conveniencia, y la interpretan como si fueran teólogos, sí son separatistas. Estos son los mismos que cuando una tragedia como la de “Pulse Orlando” sucede se alegran y dicen ¡“habrán menos gays en el mundo, gloria a Dios”! Y así, como hace Trump, excusan su conducta ya sea a través de la mentira o al tratar de convencer a aquellos que no saben cómo discernir bien. ¡Qué Dios les tenga misericordia! Como humana, tan sólo deseo personas como mi madrina Aida que verdaderamente vive bajo las enseñanzas de Jesucristo. De ella aprendo. A ella le escucho. Ella me ama, y ama a mi esposa y lo dice a los siete vientos sin temor al “qué dirán”. Y como ella no he conocido a otra.

Espero que lo que nos queda en este planeta no sea con este hombre, y que podamos vivir para verle impugnado, por una pérdida política en cuatro años o pro una derrota a los republicanos en el Congreso. Siempre existe la posibilidad de uno mudarse a otro país, como Canadá. Pero eso es otro cantar.

*Gricel es la Publicadora del periódico The Rainbow Times, que está en su décimo aniversario este mes de febrero del 2017. Tiene una Maestría en Administración de Empresas de Marylhurst University y un Bachillerato de Periodismo de Temple University. Comuníquese con Gricel a: [email protected].  

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